
a veces no
te escribí poesías que inundaban el cielo
con las manos
desnudas de dolor
me olvidaste
en una mañana cualquier de un mes
te fuiste a ningún lado
solo para no hacerme sentir bien
y aquí
en esta absurda tarde de verano
me sigo preguntando
por que no…
a veces no saber es demasiado
a veces no
algunos días sigo imaginando tus pasos en la vereda
algunas noches intuyo un adiós
la vida
me enseñaron
es una herida absurda
y nunca me aprendiste a pedir perdón
algunas tardes el perfume de tu cuello inunda el aire
algunas mañanas me siento mejor
y siempre me pregunto
con la misma angustia
que precio hay que pagar por ser
telón