
5.12.09
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La tarde se asoma a la rendija de tus ojos. Tibia. Ya no cantan los arroyos en madrugada y las viejas banderas se deshilachan vencidas. Tus manos, las puertas de la gruta del tesoro se cierran a mi boca. Te miro allí tendida, como un campo fértil, esperando la garra de mi arado y diciendo que no; abriéndome las bocas del deseo; iluminando mi alma y el tiempo corre atrás como un potro desbocado.
El peor analfabeto es el analfabeto político. No oye,
no habla, no participa de los acontecimientos políticos.
No sabe que el costo de la vida, el precio del poroto, del
pan, de la harina, del vestido, del zapato y de los remedios,
dependen de decisiones políticas. El analfabeto político
es tan burro que se enorgullece y ensancha el pecho diciendo
que odia la política. No sabe que de su ignorancia política
nace la prostituta, el menor abandonado y el peor de todos
los bandidos que es el político corrupto, mequetrefe y lacayo
de las empresas nacionales y multinacionales.
Bertolt Brecht